Con la potente energía que sentí en los Templos de Prambanan, tuve la gracia de disponer de un lugar privilegiado y en soledad –que les aseguro, esto ha sido privilegio– justo antes del atardecer, para sentarme a meditar.

En algún momento de este viaje, la viva imagen de una imponente lechuza blanca. Blanca radiante y con una mirada tan profunda que se metió dentro mío y pasó a ser mi compañera.

Demás está decir que una vez en casa, me puse a preguntar a mis brujitas amigas y averiguar todo lo que podía de «ella», para comprender un poco más el mensaje de este impotente animal y su simbología…

Lechuza blanca en vuelo

Tan majestuosa llegó. | *Foto: jerichohillsphotography.com

La lechuza y el búho; Guías de la intuición y sabiduría

Son las aves del conocimiento intuitivo, vinculado a la luna en su aspecto más misterioso… lo oculto, lo oscuro, las raíces. Lo que las ha convertido en emblema de psíquicos y videntes.

A ojos de la historia y culturas tradicionales

Esta “Águila Nocturna”, fue el ave de la muerte en Egipto, India, China, Japón y América Central y del Sur. En muchas culturas, incluso actualmente en poblaciones rurales, su ulular se interpreta como presagio de muerte.

Los antiguos beduinos creían que las almas de los muertos tenían forma de pájaro, normalmente de búho, que sobrevolaba la tumba durante cierto tiempo.

La antigua civilización china la relacionó con el trueno y el solsticio de verano, otorgándole valores esotéricos.

Los indios norteamericanos de las praderas, para quienes todos los elementos de la naturaleza poseían un espíritu propio, consideraban que el búho era un protector sobrenatural y simbolizaba la sabiduría.

Los hopi los veían como los maestros de la medicina nocturna. Mensajeros de la oscuridad y guía a través de los misterios de la noche, nos conducen a través de nuestra oscuridad, por el tenebroso túnel del miedo, hacia la iluminación.

Para los aztecas así como para los antepasados de la civilización Inca, simbolizaba la Casa de la Noche. En la cultura preazteca del antiguo México, la lechuza estaba consagrada al dios de la lluvia. Es un avalar de la noche, de la lluvia de las tempestades. Así como lo asocia a la vez con la muerte y las fuerzas de lo inconsciente, que gobiernan las aguas, la vegetación y el crecimiento. Esta ambivalencia interpretativa queda ilustrada con el siguiente refrán “Lo que para uno no es su lechuza, es para otro su ruiseñor”.

En la cultura celta, los búhos eranusados por los chamanes. Se la consideraba criatura de Plutón y tenía la facultad de aliviar la enfermedad y las malas energías káramicas. En las leyendas del Rey Arturo se representa a Merlín, el mago, con un búho en su hombro. Las antiguas sacerdotisas celtas siempre colgaban este símbolo al cuello como amuleto de protección, sabiduría y magia.

En mitología griega, Atenea –Minerva en Roma– era “la de los ojos de Búho”, porque son los que velan cuando todos duermen. Esta Diosa representa la sabiduría, la reflexión y el conocimiento racional, también es Diosa de todas las artes y la Lechuza era su animal sagrado.

Mirada de lechuza.

Mirar con el Ojo del Corazón

El Búho y la Lechuza son grandes observadoras de todo lo que hay a su alrededor y están relacionadas con el despertar de la consciencia. Capaces de ver entre las tinieblas. Su mirada fija, su extraordinaria visión nocturna y su capacidad de girar la cabeza casi 180º, sustentan que es un ser que todo lo ve, dotado además de un agudo sentido del oído.

Se relacionan con la percepción, la visualización y los sueños, la observación y el discernimiento. También alertan de los peligros y descubren la oscuridad de los demás.

Estas aves nos muestran la capacidad de la clarividencia, de ver la verdad sin ningún tipo de velos, a la que sólo se llega a través de una mirada capaz de penetrar en lo profundo y de un corazón puro, lejos de las interpretaciones mentales.
Cuando miramos más allá de lo que se ve, desde nuestra existencia profunda y verdadera, despertamos a la realidad: se nos revela la auténtica luz que trasciende la noche.

Su espíritu y la intuición

Implica el poder de ver detrás de las máscaras, el movimiento silencioso y veloz, la visión aguda, mensajero de secretos y premoniciones, el enlace entre el mundo oscuro e invisible y el mundo de luz, el sentirse cómodo con la sombra, el poder de la luna, la libertad. Posee la valentía de seguir sus instintos.

Es el guía para la escucha de la voz profunda e inequívoca de la intuición: la poderosa facultad latente que proviene directamente de la Luz, la manifestación en nuestro ser de la inteligencia vidente o el intelecto que se apoya en la Verdad, la conexión íntima con la Fuente, el Creador.

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Fuentes: Revista de floklore www.funjdiaz.net. AGUILERA, C. (1985): Flora y fauna mejicana. Mitología y tradiciones. Ed. Everest. México. MODE, H. (1980): Animales fabulosos y demonios. Fondo de Cultura Económica. México. Pilar Zamarra San Joaquín, El búho, símbolo de saber | Suite101.net. www.enbuenasmanos.com.

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